Watson ataca de nuevo

Watson ataca de nuevo

Watson vuelve a estas páginas y lleva camino de convertirse en el tema más comentado en Replicante. Hay una razón que justifica este nuevo artículo: en las últimas semanas he tenido la ocasión de coincidir dos veces con Elisa Martín (@ElisaGarijo), Directora de Tecnología e Innovación en IBM España, la última de ellas en un auditorio bastante reducido, lo que nos ha permitido preguntar dudas y entender bien este nuevo sistema cognitivo de IBM.

“Watson no es la máquina de la verdad” le gusta reclacar a Elisa al principio de sus intervenciones. Es más bien una herramienta que ayuda en la toma de decisiones pero siempre será la persona quien decida, tomando en consideración la información que Watson busca, procesa y valora. Un dato importante y diferencial es que Watson presenta las evidencias que le han llevado a plantear esas respuestas, lo que permite enteder su forma de razonar y “entrenarle” de la forma que más nos interese.

En efecto, Watson no es una máquina programada que sólo puede hacer tareas previamente determinadas. Watson necesita que se le introduzca o indexe la información y documentación que tiene que valorar (lo que llaman “corpus”) y unos expertos que le “entrenen” a través de preguntas y respuestas para que actúe de la forma más conveniente. Lógicamente cuanto más amplio y variado sea el corpus, más eficaz será. Es decir, Watson no acude de forma genérica a internet a buscar la información sino al repositorio (corpus) que se la ha indicado, que puede -eso sí- incluir un listado de webs. Un dato interesante es que la misma herramienta con el mismo corpus pero diferente entrenamiento, puede dar lugar a resultados diferentes.

Con esta forma de trabajar, Watson consigue potenciar a las personas (procesando y presentando de una manera ordenada una ingente cantidad de datos) y hace que el conocimiento sea mucho más escalable (se tardan unos seis meses en entrenar a este sistema cognitivo, tiempo muy inferior a lo que necesita una persona en convertirse en experto en cualquier campo).

Otro tema importante es encontrar los casos de uso correctos, en los que Watson pueda aportar más valor. En principio se ha centrado en el mundo de la medicina y para que aprenda más rápido, IBM ha decidido que Watson tenía que ir a la Universidad, concretamente a las clases de diagnóstico de la Universidad de Cleveland, en las que participa como un alumno más. También están trabajando en temas de oncología para intentar tener mejor información sobre síntonas y tratamientos más eficaces contra el cáncer. Además se está utilizando para fines educativos, como el pequeño dinosario Dino, que viene equipado con el software de Watson.

En el mundo legal IBM está llegando a acuerdo con grandes despachos americanos pero es más difícil que ese conocimiento se pueda extrapolar a Europa o España por el carácter local de muchas de las normas y decisiones judiciales.

Bonus track

Lo que viene a continuación no tiene que ver con Watson. De hecho sólo comparten el potencial de ser elementos distruptivos del sector legal. Lo menciono porque muchos abogados creen que estás nuevas tecnologías no van a suponer grandes cambios para la actividad jurídica. Siento discrepar. Dos pequeños botones de muestra de lo que está ocurriendo ahí fuera:

Legal Robot es inteligencia artificial aplicada a los contratos. Su motto es “todo el mundo debe entender lo que firma pero no todo el mundo necesita un abogado”

LexShares es una herramienta online para que para que inversores particulares puedan generar beneficios con los litigios.

Foto del usuario de Flickr Simon Greig. Es la sede de Watson (Thomas J. Watson Research Center en Yorktown Heights, Nueva York)

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