Los mensajes de las redes sociales según el Tribunal Supremo

Los mensajes de las redes sociales según el Tribunal Supremo

Recientemente el Tribunal Supremo ha dictado dos importantes sentencias en relación con la autenticidad de los mensajes de las redes sociales y con el acceso a contenidos de menores por parte de sus padres sin autorización.

Validez como prueba de mensajes de Tuenti

La sentencia de 19 de mayo de 2015 de la sala penal del Tribunal Supremo analiza el primer caso y establece que la prueba de una comunicación bidireccional mediante cualquiera de los múltiples sistemas de mensajería instantánea debe ser abordada con “todas las cautelas”, debido a que “la posibilidad de una manipulación forma parte de la realidad de las cosas”.

En el supuesto planteado, el Tribunal Supremo confirma la validez de la transcripción de los diálogos mantenidos en la red social Tuenti por una menor con un amigo, a quien contó los abusos sexuales por parte del novio de su madre. La acusación particular aportó a la causa los pantallazos de la cuenta de Tuenti de la menor.

La Audiencia Provincial de Valladolid condenó a 5 años y un día de prisión al hombre por un delito de abusos sexuales. El Tribunal Supremo rechaza el recurso de casación del condenado en el que, entre otros motivos, puso en duda la autenticidad del diálogo en Tuenti, alegando que podía estar manipulado.

La sentencia afirma que si las conversaciones se ponen en duda, cuando se aportan a la causa archivos impresos se desplaza la carga de la prueba hacia quien pretende aprovechar su idoneidad probatoria y concluye que, en ese caso, no existe duda de que las conversaciones son auténticas.

Los jueces del Supremo se basan en el hecho de que la víctima puso a disposición del juez su contraseña de Tuenti para que, si se cuestionaba, se comprobara su autenticidad mediante un informe pericial. También valora que el amigo de la víctima declaró como testigo en el juicio donde pudo ser interrogado por las acusaciones y las defensas.

En consecuencia, las evidencias electrónicas se pueden aportar como prueba en un juicio y los jueces deberán valorar caso por caso si son auténticas o han sido manipuladas.

Acceso de una madre a contenidos de Facebook de su hija sin autorización

La Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores y el artículo 1903 del Código Civil, establecen que los padres pueden ser considerados responsables civiles de las conductas de sus hijos menores. ¿Pueden entonces acceder al contenido personal de sus redes sociales sin su permiso si sospechan que éstos están siendo víctimas de un delito?

El Tribunal Supremo acaba de resolver esta cuestión en sentido afirmativo (sentencia de 10 de diciembre de 2015). Argumentan los magistrados que el ordenamiento jurídico no puede hacer descansar en los padres unas obligaciones de velar por sus hijos menores y, al mismo tiempo, desposeerles de toda capacidad de control en casos graves. Más aún, la inhibición de la madre ante hechos de esa naturaleza “contrariaría los deberes que le asigna la legislación civil”, afirma la sentencia. Se trataba, además, de una actividad delictiva no agotada, sino viva y por tanto el objetivo prioritario era hacerla cesar.

En su recurso, el condenado solicitó que se anularan como prueba los mensajes de Facebook, alegando que se había accedido a los mismos sin autorización de la menor y que, por tanto, se había vulnerado el derecho a la intimidad de las comunicaciones.

La sentencia sin embargo establece que no puede considerarse ilícita una prueba cuando la afectación a la intimidad proviene de un particular que está autorizado para acceder a ese ámbito de privacidad, aunque abuse de la confianza concedida.

Concluyen los magistrados del alto tribunal que el derecho a la intimidad, como cualquier otro, puede verse sometidos a restricciones en aquellos casos en los que se constata la existencia de un interés constitucionalmente prevalente al interés de la persona en mantener la privacidad de determinada información.

En cualquier caso, como destaca Miriam Guardiola, el Supremo no avala el acceso generalizado de los padres a las cuentas de las redes sociales de sus hijos sino que resuelve el caso concreto que se le plantea.

En resumen, dos importantes sentencias del Supremo que van perfilando el encaje jurídico de las redes sociales y sus contenidos. Me parece que ambas decisiones son impecables y están llenas de sentido común.

Foto del usuario de Flikr Sam Howzit

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