Inteligencia artificial y vida en 2030

Inteligencia artificial y vida en 2030

“La fantasía de ayer es el descubrimiento de hoy, que será el aparato del mañana” (León Lederman y Dick Teresi, La partícula divina)

En septiembre se publicó el estudio del panel de expertos enmarcado en una investigación más amplia sobre inteligencia artificial, en adelante IA (100 Years Study on AI o AI100), cuyo propósito es lanzar reflexiones y predicciones sobre la evolución de la IA en el futuro, sus posibles avances y retos, proponiéndose políticas para beneficio de la sociedad en general y los individuos en particular.

La idea es elaborar un nuevo informe cada cinco años, hasta agotar el período de los cien años. La temática de este estudio inicial es “Inteligencia artificial y vida en 2030”. Está dirigido al público en general, así como a industrias, gobiernos e investigadores de IA y su finalidad identificar el progreso de los últimos 15 años, anticipando posibles desarrollos y políticas públicas que diseñar.

Empecemos por el principio. ¿Qué es la inteligencia artificial? De acuerdo con el informe, se trata de una actividad encaminada hacer inteligentes a las máquinas, entendiendo por inteligencia la cualidad que permite a una entidad funcionar apropiada y previsoramente en su medio. Desde el punto de vista de los investigadores (que es el seguido por el informe), la IA sería una rama de la ciencia de la computación que estudia las propiedades de la inteligencia combinándola con ésta, así como sus tendencias futuras (el desarrollo de nuevas capacidades de reconocimiento de objetos/percepciones y plataformas robóticas “human-safe”, así como productos y mercados de “data-driven”).

De hecho, una de las conclusiones es que en los próximos 15 años se espera un desarrollo de los sistemas human aware (específicamente diseñados para las personas con las que van a interactuar), sistemas IoT, productos data driven, y un crecimiento de las capacidades de reconocimiento de objetos y de las plataformas robóticas human-safe.

Por sectores, resulta interesante el relativo a los transportes. Se prevé que los ciudadanos adquirirán menos coches, vivirán más lejos del trabajo, gastarán su tiempo de forma distinta y coexistirá una nueva organización urbana, al tiempo que los coches serán mejores conductores que las personas, lo que planteará nuevos desafíos sociales, éticos y de políticas públicas.

Perspectivas y recomendaciones para políticas públicas de IA.

Es la parte más interesante del estudio. Recalcan que el ideal de las aplicaciones de IA debe de ser la creación de valor para la sociedad. Y son proclives a que la regulación no sea restrictiva y las políticas se diseñen para alentar la innovación, generar y transmitir experiencia y fomentar la responsabilidad cívica y corporativa de manera que se aborden los temas sociales más críticos de estas tecnologías.

a) Políticas públicas de IA: ahora y en el futuro.

La IA se utiliza para tareas cada vez más críticas, con lo que la posibilidad de error será mayor y atraerán la atención de la opinión pública. Las estrategias deberán encaminarse a educar a los ciudadanos para entender el funcionamiento de toma de decisiones de las máquinas y que puedan participar e involucrarse en él para que tengan más confianza en las decisiones tomadas.

Así, se proponen tres recomendaciones de políticas públicas:

  1. Definir el camino para aumentar la experiencia técnica en IA en todos los niveles de gobierno. El gobierno efectivo necesita de expertos que entiendan y analicen las interacciones entre IA, objetivos programáticos y valores sociales universales. Por el contrario, la designación de funcionarios o agentes con escasa o nula experiencia técnica en estos conceptos, hará que no tengan la suficiente sensibilidad, lo que puede acarrear consecuencias desastrosas.
  2. Algunas interpretaciones de la legislación actual aplicable a IA son ambiguas. La labor de los investigadores es esencial para que los sistemas de IA puedan ser aprobados y fiscalizados.
  3. Incrementar financiaciones públicas y privadas para el desarrollo de estudios interdisciplinarios sobre el impacto social de la IA, con la creación de equipos interdisciplinares de analistas que den respuesta a las cuestiones como: ¿quién es responsable cuando un coche autónomo se choca o un aparato médico inteligente falla? ¿Cómo pueden las aplicaciones de IA impedir discriminaciones?, ¿Quién debería obtener las ganancias generadas por las eficiencias originadas por la IA?

b) Políticas y consideraciones legales:

Como vimos en un artículo anterior, la National Highway Transportation Safety Administration americana ha fijado que los sistemas de coches autónomos, en lugar de los ocupantes del vehículo, se consideran “conductor”, con las implicaciones legales que esto supone.

En cualquier caso, no parece que de momento en EEUU vaya a dar un tratamiento jurídico completo de la IA, aunque sí se enumeran las categorías principales de temas legales relevantes a estos efectos (privacidad, fiscalidad, políticas de innovación, responsabilidad civil y penal, agencias, derecho laboral, licencias aplicables).

Los expertos coinciden en que una regulación genérica de la IA no sería efectiva ya que no hay una definición clara de lo que se entiende por inteligencia artificial y los riesgos son muy distintos y de ámbitos muy diferentes.

Imagen tomada de Pixabay

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Comentario ( 1 )
  1. JUAN CUÁREZ SOTO
    9 enero, 2017 at 05:52
    Responder

    los seres humanos altruistas tienen inteligencia artificial y universal más avanzado sobre el origen del mal, origen del bien, alternativas de solución correcta-justa-positiva de múltiples males y problemas habidos y por haber. Pero, los seres humanos egoístas e hipócritas hasta los tuétanos se oponen al cambio integral del mal con el bien con pretextos más absurdos, al revés e inútil. los investigadores altruistas tienen sus retos objetivos y subjetivos de construir, crear un nuevo “mundo y camino del bien”, “nueva sociedad humana con igualdad y justicia social y económico de calidad total y calidez humana” lleno del bienestar y felicidad integral de todos los seres humanos en general.

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