Elemental, querido Watson.

Elemental, querido Watson.

Watson ya ha sido mencionado alguna vez en Replicante pero creo que merece un artículo propio por el impacto que muy probablemente tendrá en el ámbito legal.

Antes de nada, ¿qué es Watson? Según IBM, la empresa que lo ha desarrollado, se trata de una tecnología que procesa la información más como un ser humano que como un ordenador tradicional, puesto que es capaz de comprender el lenguaje natural oral y escrito, de generar hipótesis basadas en la evidencia, y de hacerse más inteligente cada vez, aprendiendo de las interacciones previas. Pero quizás su característica más importante es que es capaz de analizar y procesar datos no estructurados (80 por ciento de la información actual de internet).

Es un concepto que va más mucho más allá del big data. Es la computación cognoscitiva, área en la que el gigante américano es uno de los líderes mundiales. En cuanto a su utilidad práctica, IBM ha empezado por el sector médico pero promete dar mucha guerra en el ámbito jurídico. De hecho, hay expertos que consideran que es probablemente la tecnología más importante que ha llegado al mundo legal y que permitirá a los abogados pensar y actuar de manera mucho más innovadora, sobre todo a los más jóvenes, que serán los early adopters.

IBM está siguiendo una estrategia muy interesante: lleva varios meses acudiendo a distintas universidades y organizando concursos con los estudiantes, a los que les pide que sugieran usos prácticos para Watson. El equipo que ganó la competición que se organizó en la University of Southern California en marzo de 2013 propuso utilizar Watson para buscar evidencias para pleitos y predecir la probabilidad de éxito de cada una de esas pruebas.

En el mismo sentido, un grupo de estudiantes de la Universidad de Toronto participó recientemente en un concurso similar en Nueva York y propusieron crear una aplicación basada en Watson, para contestar cuestiones legales complicadas, preparar documentación para juicios y predecir los resultados de los pleitos. En este caso no ganaron pero IBM se ha fijado en la startup que han creado (Ross, el abogado superinteligente) y es probable que entren en su capital. Mientras, ellos están cerrando acuerdos con los juzgados para cargar la mayor cantidad posible de sentencias y resoluciones.

Para desgracia de los que preferirían que las cosas siguieran como el siglo pasado, debemos decir que Watson no está solo. Fuera de su ecosistema encontramos otras compañías que están apostando el nicho jurídico. Judicata por ejemplo pretende hacer un mapa del “genoma legal” para ayudarte a entender mejor la ley, transformando datos desorganizados en información clara. El lema de Juristat es igualmente ambicioso: “ayudamos a los abogados a predecir el futuro”, aunque realmente su foco es más concreto: recomendar la mejor opcion durante la tramitación de una patente, basandose en los antecedentes del examinador.

Parece claro que Watson y otras herramientas similares van a comoditizar el trabajo rutinario y desplazar a los abogados que no sean capaces de adaptarse a los nuevos tiempos y de aportar valor añadido al cliente interno o externo.

Foto del usuario de Flickr darkensiva

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Comentarios ( 2 )
  1. Carlos
    24 marzo, 2015 at 15:20
    Responder

    Veremos como se pone el mercado, seguramente patas arriba, no solo en el ámbito del sector legal sino practicamente en todas las áreas del conocimiento donde primarán las habilidades y tener cerca a catedrático watson.

    • Alejandro
      24 marzo, 2015 at 23:34
      Responder

      Completamente de acuerdo. Gracias por el comentario Carlos

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