¿De quién son los datos del big data e IoT?

¿De quién son los datos del big data e IoT?

Hoy se ha publicado mi primer artículo en el blog que tiene FIDE en El Confidencial. Trata sobre propiedad y uso de la información del big data y de internet de las cosas. Es un tema que abordé con Carlos Rodriguez Sau en la última edición del congreso de propiedad industrial, industrial y nuevas tecnologías que organizan conjuntamente FIDE y DENAE desde hace cuatro años.

Es un asunto controvertido y hay muchos intereses en juego. Los datos son el petróleo del siglo XXI y nadie quiere quedarse atrás en este nuevo gold rush. Hay que tener en cuenta que los datos “en bruto” son importantes pero sin el hardware y el software adecuados es difícil obtener algún tipo de rendimiento de los mismos y aportar valor añadido.

Buttarelli y Obama se han pronunciado recientemente en favor de que las empresas compartan la riqueza que genera el big data con las personas cuya información han procesado. La normativa de protección de datos otorga una serie de derechos a los individuos pero no establece que éstos sean propietarios de sus datos. La situación es lógicamente diferente si lo que se tratan son datos no asociados a personas, bien porque han sido previamente anonimizados y agregados, bien porque provienen de cosas, animales o explotaciones agrarias.

Como explico en el artículo, muchas de las cuestiones que se plantean no están resueltas a día de hoy. La legislación vigente lo único que deja claro es que la empresa que pone los medios para elaborar una base de datos puede reclamar una serie de derechos sobre la misma. Por el contrario, en relación con la propiedad o titularidad de los datos que generen el big data e IoT, no existe una regla explícita, por lo que habrá que estar a los principios generales del derecho así como a lo que se regule en las relaciones contractuales que se establezcan entre las distintas partes intervinientes.

En el congreso también se abordaron otras cuestiones interesantes como el régimen legal o fiscal aplicable cuando los datos se han generado en diferentes jurisdicciones; si tendría sentido considerar esa información como propiedad inmaterial y aplicarle conceptos de la normativa de propiedad intelectual como obra derivada o dominio público; o si una regulación extensiva de la privacidad puede frenar la innovación.

Foto del usuario de Flickr Kevin Kerjci

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